viernes, 7 de octubre de 2011

Volar contigo

Volar en compases alados

de una canción infinita

con versos cantados,

te veo:

mi corazón palpita.


Soñar en mares tranquilos,

oír las voces despiertas

de corazones sumidos

en latidos de dulces estrellas.


Cantando las notas de lluvia,

bajo el cielo lunado,

albor de la noche;

vientos velados,

penumbras desiertas:

sombras extintas,

de sonrísas tuyas: alegrías mías.


Parpadeo:


Volar hacia cielo,

aullar en la luna,

viajar en el tiempo,

ser eterno, inmortal;

galopar fuertemente,

extender mis alas,

volar nuevamente:

tomando tus manos,

ir al espacio infinito,

diciendo "te amo",

lo repito.


Abro los ojos,

brillan los tuyos;

no existen relojes,

no existe el tiempo.

no existe la nada

y el todo está en tu mirada

brillosa, eterna, grandiosa.

Ahí estaré

Si el cielo oscurece, si llega la noche tan fría; ahí estaré.

Si la luna perece, si el mar envejece; ahí estaré.

Si el viento se esfuma, si la penumbra se aclara; ahí estaré.

Si las estrellas lloran, si el universo se apaga; ahí estaré.


Estaré cual insomnio despierto y velando,

soplando: las sombras matando.


Como guardián vigilante,

moriré con tal de cuidarte.


Como el viento que sopla del este,

aunque la vida me cueste.


Si los latidos te faltan,

si tu aliento se aparta,

si los segundos se marchan;

los míos te doy.


Si tus notas se escapan;

una canción te daré.


Cual guitarra sonante,

que sueña y que suena;

cual trovador, cual cantante.


Melodía palpitante,

de las venas es el sonar;

mis latidos son el compás,

de mi alma que quiere cantar.


De tus ojos me inspiro,

tu mirada calmada,

sonrisa callada;

silencio precioso,

destello grandioso;

por todo ello y por más suspiro.

sábado, 1 de octubre de 2011

Sublevación adyacente (Contra la realidad y sus parámetros irreales)

Que ya me esfumo

entre cadáveres de humo,

de imágenes mentales

y fuegos artificiales.


Que nada es cierto,

que la verdad la prometen;

verdad manipulada

al antojo de sus intereses.


Es momento del silencio,

del castigo de los necios

la noche está oscura

y mi cuarto está hecho una ruina.


Que pienso;

sin embargo, nunca existo

fui expulsado con rezos

y castigos nunca vistos.


Es momento de la luna,

testigo de la noche;

testigo del amor:

el colmo de esos profesores.


Que grito al cielo,

pero que el hombre no me escucha;

estoy siendo sincero

y que me maten si miento.


A todo esto,

sus palabras fueron espectros;

mutilaciones de fantasmas

y estupideces en directo.


Directo,

facilidad de entendimiento,

porque, si no se me comprende,

mejor darles el panorama a los tuertos.


Ángulos rectos,

de pie, atención:

tengan un poco de intelecto,

y, a sus creencias, conviértanlas en acción.


Sería un buen comienzo

callar a lo que no es verdadero,

dejar la procacidad

y hacer las cosas con sinceridad.


Corazones parlantes;

los obligaron a callar,

atados por pensamientos ignorantes

de este sistema al que le llaman realidad.