martes, 31 de mayo de 2011

Se busca un sueño

La aurora gélida y multicolor de tu respirar invernal danzaba en mi habitación (de blanco y negro) y me ocultaba los hermosos destellos de tus cabellos durmientes que reposaban sobre la luna lejana; sin embargo, esa noche te sentí más cerca que cualquier otra. Abrí una ventana y miré por un momento al velo nocturno del cielo agridulce y pálido, velo fúnebre de sueños olvidados que yo anhelo soñar otra vez. Tus últimas huellas quedaron impresas en la orilla del mar de mis pensamientos, en la arena de mi memoria fría y solitaria, en el atardecer nocturno en que la luna pudo sonreír. Volaste intentando no sumergirte en ese mar, desafiando a mi olvido obstinado; volando y sumergiéndote -sin querer- en lo profundo del misterio del cielo oscuro, en un rincón del paisaje pintado en el viejo lienzo al que llaman vida algunos... lo hiciste otra vez.

Ojeras solitarias hablan, gritan y buscan -en desconcierto aún- el te amo que se perdió entre sueños, el mismo que fue devorado despiadadamente por las fauces de mi desdichada demencia de otoño caótico y moribundo, ese que se extravió contigo. Te busqué en Leo y en Escorpio, pero ahí no estabas. Viajé a Oz y no te encontré... No estás ni en Pensamiento, ni en Olvido ¿Dónde estás? ¿O será que me extravié tratando de buscarte? ¿Y dónde estoy entonces, si no sé dónde estás?

Qué ingrato es MORIR viviéndote (pienso).

Qué grato es VIVIR queriéndote (digo, vivo soy). Viviré...

viernes, 27 de mayo de 2011

Déjame

Déjame volar a tu lado, sentir el mismo viento que sientes en lo alto del cielo.

Déjame ser tu invierno y tu verano, tus lágrimas y tus risas.

Déjame decirte lo que mi corazón quiere gritar, déjame desgarrar mi garganta gritando tu nombre perfecto.

Déjame cantarte una vez más esa canción que jamás escuchaste.

Déjame ser verso para formar parte de tu poesía.

Déjame ser lo oscuro en tu luz. Ser el ruido que complemente tu silencio infinito.

Déjame convertirme en ese espectro invisble para que puedas verme.

Déjame ser la amnesia que necesita tu mente.

Déjame ser fuego y agua. Déjame encender las apagadas antorchas de tus caminos oscuros y déjame apagar tus encendidos incendios que tus lágrimas no logran apagar.

Déjame ser el eco de tus latidos, ser el viento que los lleve consigo hasta el infinito de tu corazón, para darle razones al mío.

domingo, 15 de mayo de 2011

L a v i d a n o e s s u e ñ o

Si la vida fuera sueño, no vivirías, porque sueño eres.

Si la vida fuera sueño, soñaría con más ganas, si tú fueras vida.

Si me permitiese el sueño, viviría un momento para saber cómo es soñarte

Si no vivo y si no sueño, estás.

Si vivo y sueño, eres.

Si la vida sueño fuese, vida tras vida soñaría con que fueras,

porque si no te sueño, no vivo; y, si nunca viví, jamás te soñaré.

Si no te sueño, muero: no hay vida.

Si te sueño, vivo: ¿cuando moriré, si viviré soñando?

Si soñando viviera, viviendo muriera.


Si tú eres sueño, no eres vida. Si eres sueño y vida, no te sueño.


La vida no es sueño, porque no te vivo... y ya no te sueño.

¿Cuándo te soñé? ¿Cuándo te viví?

¿Cuándo viví?... ¿C u á n d o s o ñ é?